«Alégrense siempre en el Señor»

«Alégrense siempre en el Señor»

«Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir, alégrense. Que la bondad de ustedes sea conocida por todos los hombres. El Señor está cerca»

(Flp. 4, 4-5)