20º Vía Crucis en la Ermita de Saavedra

20º Vía Crucis en la Ermita de Saavedra

Nació por iniciativa del extinto capellán del santuario, monseñor Luis Carlos Montero.

En una hermosa noche del Viernes Santo, 25 de marzo, se revivieron las distintas escenas que marcaron la vigésima edición del Vía Crucis Viviente en el santuario arquidiocesano de la Ermita «Nuestra Señora de Luján de la Sierra», de Saavedra.

Asumiendo el papel central de Jesús estuvo el joven Pablo García.

Previamente se dio la bienvenida a los presentes y se recordó especialmente al gestor del Vía Crucis, monseñor Luis Carlos Montero.

«Nuestra infinita gratitud al municipio, colaboradores, servidores y a todos y cada uno visibles o no que desde su hacer incondicional hicieron posible la representación, el Señor los bendiga por su entrega a su gloria», se destacó al iniciar.

El grupo de relatores y coro compartieron la Coronilla de la Misericordia para dar paso luego a las distintas secuencias tomadas del Evangelio Criollo del jesuíta cordobés Amado Anzí.

El ingreso de Jesús con los apóstoles para compartir la última cena donde la iglesia recuerda la institución de la eucaristía y el sacerdocio ministerial.

Doce vecinos de Saavedra fueron los apóstoles de Jesús:
Héctor Gómez, Francisco Meli, Alberto Jaled, Hugo Moyano, Hugo y Nelson Agosta, Alfredo Berardo, Osmar Peralta, José Cabral, Gustavo Aguirre, Héctor Placánica y Juan Carlos Moglie, algunos actuando desde hace veinte años fueron los apósotles.

Las escenas:

Varias escenas fueron representadas como el lavatorio de los pies de Jesús en un verdadero gesto de humildad y servicio, la traición de Judas, la salida con sus apóstoles, el momento en que Jesús se aparta y se va solo con Pedro (Alfredo Berardo), Juan (Nelson Agosta) y Santiago (Alberto Jaled), la traición de Jesús, el Salvador atado es llevado ante Pilato, su juicio y la liberación de Barrabás.

También Jesús con la cruz a cuestas y los soldados romanos guiados por el centurión (Diego Graff), el encuentro con su madre la Virgen María (Constanza Filócomo), la ayuda del Cirineo (Eusebio Quiroz), las mujeres que lloran, el rostro desfigurado de Jesús limpiado por la Verónica (Ester Pennachietti), las caídas de Jesucristo, su crucifixión junto a los ladrones donde el buen ladrón gana «el paraíso», la sed del Mesías, el lanzazo en el pecho y la reflexión del soldado admitiendo a Jesús como Rey.
En el descenso de la cruz Jesús es entregado a María que aparece junto a Juan, luego las escenas del sepulcro, de las mujeres con el perfume, el descubrir el sepulcro abierto y la gloriosa resurrección de Jesús en el cerro elevado.

Tras el descenso por la zona de piedra de Pablo García- que representó a Jesús-, el abrazo con su madre y los actores con carteles deseando Felices Pascuas.

Este año apareció luego otra imagen de Jesús Misericordioso que fue confiada a Stefano Sonizini.

Se entregaron tarjetas recordatorias a los vecinos que representaron este Vía Crucis en su vigésima edición y también un presente a las personas que llegaban para apreciar la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

Joaquín Fortunati agradeció:

Quien asumió en varias ediciones el rol de Jesús, Joaquín Fortunati agradeció especialmente a «Dios, a Monseñor Montero, a su familia, y a toda la comunidad de Saavedra que permite todos los años» poder realizar el Vía Crucis.

Opiniones tras el Vía Crucis.

-«Soy un asiduo concurrente he venido varias veces. Me ha parecido muy linda y pienso seguir viniendo», señaló Roberto desde Dufaur que es ingeniero jubilado.

-«Muy interesante, es la segunda vez que venimos. Felicitaciones a todos los actores», dijo Alicia Marzialetti.

-«Muy contenta por la actuación de los nietos» (Pablo García como Jesús y Alejo Aguirre como uno de los ladrones ) se mostró la señora Iriarte de Aristimuño.

-«Hermosísima la representación como todos los años», graficó Mariana Aristimuño.

-«Estuvo hermoso, nosotros venimos (desde los inicios), fue muy emotivo como siempre (Marcelo Serra, Bahía Blanca).

-«Muy emotiva.Es la primera vez que vengo, creo que vamos a volver», explicó Nicolás Flores, de Pigüé.

-«Fue muy emotivo, el pasaje más emotivo en la crucifixión», acotó Julieta Chavarría.

La delegada municipal:

Marta Pacheco, delegada municipal de Saavedra, también acompañó la 20º edición del Vía Crucis.

«Señaló que siempre es muy emocionante. Lo lindo es lo involucrado que está la comunidad de Saavedra. Felicitaciones a ellos y a los 20 años. 20 años iniciados por el padre Montero y la continuidad que es tan difícil y perseverar».

El fotógrafo:

Ariel Ibarra llegó para tomar tomas fotográficas de este 20º Vía Crucis Viviente.

«Es la primera vez, muy emocionante y muy lindo. La coronilla que cantaron, todo me encantó».

Del grupo inicial:

Hugo Fortunati compartió los inicios del Vía Crucis junto a otras personas y guiados por los coordinadores Edgardo Raúl Carrasco y Marta Holzmann de Castillo.

«Cada vez más lindo, nosotros que lo vivimos varias veces desde adentro. Hoy nos dedicamos a mirarlo desde afuera y cada vez sale más lindo. La gente está más concientizada lo que es el Vía Crucis y parece que cada vez sale mejor. Lo ha tomado muy en serio y cada vez con mayor responsabilidad».

El capellán del santuario:

El padre Sergio Jara como capellán del santuario de la Ermita siguió el Vía Crucis y mostró su conformidad. Además con el agregado de la «Coronilla de la Misericordia, estuvo muy lindo en un clima de oración».

«Mantener estos veinte años es un logro y pienso que se va a ir renovando porque hay gente que fallece y también la gente joven va ocupando esos lugares, creo que siempre va a haber gente».

Recordó a monseñor Montero. «Para el próximo Vía Crucis su cuerpo ya va a descansar en la Ermita»., ilustró el sacerdote.

La voz de los Misioneros de la Ermita:

Graciela Biscaichipy de Bonetti, como coordinadora de los Misioneros de la Ermita dijo que el Vía Crucis «es una representación del amor más grande que hemos tenido de Nuestro Señor, de amor por la humanidad.

Uno no puede no meterse, involucrarse….

Para destacar la generosidad, la humildad, la entrega, la buena disposición.

El trabajo de muchísima gente que no se ve al momento de la representación que es muy emotivo, hermoso y la hacen posible.

A todos los que se sumarom muchísimas gracias, que Dios los bendiga y que este año de la misericordia abra más corazones el Señor y que podamos reconocer al que tenemos al lado como nuestro hermano, a todos Felices Pascuas».