Jubileo de la Misericordia

Jubileo de la Misericordia

El domingo 20 de noviembre, Fiesta de Cristo Rey del Universo,al concluir el Jubileo de la Misericordia se cerró la Puerta Santa en la Ermita «Nuestra Señora de Luján de la Sierra», de Saavedra.

Por la mañana hubo una misa a las 11 horas a cargo del capellán del santuario padre Sergio Jara quien estuvo acompañado por el sacerdote franciscano Pascual Di Saverio.
En el transcurso del día hubo confesiones.
El capellán Jara recordó que el trono de Jesús «es la cruz.
A Dios le encanta acontecer ocultándose.
Dios se esconde en el seno de una mujer (la Virgen María), en un pueblo pequeño y de mala fama Nazareth», manifestó.
Expresó el sacerdote en el trancurso de la homilía que «el Señor ofrece su vida para reconciliarnos con el Padre».
Dijo el religioso que los «ojos de la fe siempre ven más allá».
Recordó que el amor de Dios se ha hecho misericordia.
Puso de relieve al evangelista San Lucas que es más sensible a la misericordia … tiene el episodio «del buen ladrón que recibe la gracia de la fe en el último momento de su vida… defiende a Jesús ante el mal ladrón… «Jesús le dice hoy estarás conmigo en el paraíso».
El sacerdote nativo de Bahía Blanca, es capellán de la Unidad 19 en esta localidad y recordó un momento especial vivido en este tiempo del jubileo de la misericordia en un sector que se denomina «buzón» donde están los internos castigados por alguna circunstancia.
La puerta santa para los presos es la puerta de su pabellón donde la «miseria llama a la misericordia, es el punto del encuentro.
Al pasar por la puerta te tenés que confesar», le dijo.
El interno que esperaba salir para atender un llamado telefónico «se confesó en la misma puerta del pabellón.
Recibió la gracia de la indulgencia, fue de una manera inesperada.
Dios quiso acontecer con ese preso -de quien no recordaba su nombre- como le pasó al buen ladrón», graficó el padre Sergio en la homilía del domingo.
A dos años del fallecimiento de monseñor Luis Montero.
Los sacerdotes Pascual Di Saverio y Sergio Jara ofrecieron un responso recordando a monseñor Luis Carlos Montero al cumplirse dos años de su fallecimiento quien descansa a su pedido en la Ermita.
Hicieron lo propio con el otro capellán, padre Silvestre Fischer, fallecido el 24 de diciembre de 1.981 y cuyos restos también se sepultaron allí.
Ambos trabajaron en forma destacada por amor a la Virgen, a Jesús y promoviendo el santuario arquidiocesano enclavado a siete kilómetros de Saavedra.
Cierre de la Puerta Santa:
El arzobispo coadjutor de Bahía Blanca, monseñor Carlos Alfonso Aspiroz Costa concelebró la misa de acción de gracias por el Jubileo de la Misericordia junto al capellán de la Ermita padre Sergio Jara y al sacerdote franciscano Pascual Di Saverio.
Fueron asistidos por el vicario parroquial de Pigüé, padre Juan Manuel Díaz Bualó.
Aspiroz Costa recordó que la fiesta de Cristo Rey se celebra desde hace 90 años.
En el primer tiempo se celebraba a fines de octubre.
Señaló que ejercitamos al llegar a este sitio la «virtud de la piedad».
Santo Tomás de Aquino decía que no podemos pagar en justicia todo lo que tenemos y así ejercitamos la virtud de la piedad.
En este tiempo es releer nuestra vida desde Dios.
También San Agustín decía que «religión es volver a elegir», recapitular todo en Cristo», mencionado el purpurado.
Al concluir la celebración de la Misa el prelado pronunció una plegaria especial y cerró en la Ermita de Saavedra la Puerta Santa del jubileo extraordinario de la Misericordia que abrió el año pasado en Roma el Papa Francisco.01 02 03