Monseñor Luis Carlos Montero ya descansa en la Ermita de Saavedra.

Monseñor Luis Carlos Montero ya descansa en la Ermita de Saavedra.

-«Fue una figura extraordinaria:sacerdote entregado a Dios, a la iglesia y a los hermanos», precisó Monseñor Guillermo José Garlatti.

«Cuando muere un cristiano auténtico no deberíamos decir murió sino vivió su Pascua, es el paso de la muerte a la vida. Jesús resucitó el primero de todos y después todos resucitaremos con El», definió monseñor Guillermo Garlatti, arzobispo de Bahía Blanca al presidir la misa exequial y permitir -tal su deseo- que los restos del capellán de la Ermita de Saavedra, monseñor Luis Carlos Montero, descansen en ese lugar.

La celebración inició a las 11.25 en la iglesia de la Reconciliación.

Previamente Garlatti junto al padre Sergio Jara, diáconos presentes y fieles oraron ante el féretro ubicado en la faz inferior del altar escoltado por velas.

«Que lindo que fue trasladar los restos de monseñor Monterno a la Ermita en esta Octava de Pascua», destacó el metropolitano.

La celebración estuvo acompañado por el coro que integraron Horacio Bonetti, Marianela Biscaichipy, Daniel Ibaldi y Laura Simon.

El contacto con monseñor Montero:

El arzobispo bahiense recordó que conoció a quien fuera párroco de Saavedra y capellán de la Ermita en su último paso sacerdotal al llegar a la arquidiócesis.

«Ya había oído hablar de él cuando me desempeñaba como Rector del Seminario en La Plata con elogios extraordinarios en torno a su persona de sacerdotes y seminaristas.

Recordó que monseñor Montero vivía en Saavedra y podía subir a las sierras… me encontré con una persona excepcional fuera de lo común».

Hombre de fe:

Al describir al sacerdote fallecido el 20 de noviembre de 2014 a los 98 años en Bahía Blanca lo definió como «hombre de fe, de una profunda piedad y asidua oración.

Un hombre que amaba mucho a Jesús y de una gran devoción a la Santísima Virgen y a este lugar- la Ermita de Saavedra- se entregó de lleno y que amaba entrañablemente.»

Su pedido fue «que después de esta vida fuera sepultado en este santuario tan hermoso, arquidiocesano.»

El arzobispo Garlatti dijo que monseñor Montero fue «un hombre amable, afable, con trato excelente que tenía su temperamento y su caracter», pero incluído siempre con sus hermanos y » como servidor de los demás».

Sacerdote íntegro:

En otro pasaje de su homilía resaltó como valor central ser un «sacerdote íntegro enamorado de Dios, de Jesucristo y con un extraordinario amor a la iglesia, de una profunda entrega a la diócesis de Bahía Blanca de la que provenía y con un espíritu de comunión extraordinario con los demás sacerdotes».

El purpurado recordó sus últimos años en el Hogar Sacerdotal y en la enfermería de los Salesianos del Colegio Don Bosco donde fue querido y atendido hasta el momento de su fallecimiento.

Formador de sacerdotes:

En sus primeros pasos Monseñor Montero fue responsable del Seminario Menor de González Chaves y de La Asunción de Bahía Blanca.

«La arquidiócesis de Bahía Blanca tiene que estar sumamente agradecida a la labor de monseñor Luis Carlos Montero», dijo monseñor Garlatti.

Recordó el arzobispo bahiense que las preocupaciones más grandes de Montero «fue las vocaciones sacerdotales y la formación de los seminaristas, futuros sacerdotes.

Se dedicó a formar sacerdotes para la arquidiócesis de Bahía Blanca».

Tomó un pasaje de la Carta a los Hebreos que dice:recuerden a sus antecesores que le anunciaron la palabra de Dios… viviendo el testimonio de su vida imiten su fe.

«Hoy tenemos una persona muy importante como monseñor Montero, como nuestro antecesor» para imitar.

Fue una figura extraordinaria, sacerdote entregado a Dios. a la iglesia y a los hermanos».

Condolencias del arzobispo coadjutor:

Monseñor Garlatti trasladó las condolencias y el saludo del obispo coadjutor Monseñor Carlos Aspiroz Costa -su próximo sucesor- que estaba en estos momento predicando un retiro a religiosas en La Pampa.

Responso:

Fue rezado por el padre Sergio Jara quien fue el sacerdote que llegó a Saavedra solicitado por monseñor Montero para ser su asistente y luego su sucesor.

Quien fuera uno de sus monaguillos en Coronel Suárez, Sergio Lezica leyó una poesía autoría de monseñor Montero titulada Virgencita de Luján.

Se entregó una reseña de su vida acompañada de varios poemas de su autoría.

La cruz encabezó la procesión que partió de la Iglesia de la Reconciliación y los restos de monseñor Montero fueron trasladados por laicos hasta el sitio final de su descanso.

Joaquín Fortunati depositó un ramo floral.

Encuentro pastoral:

Monseñor Garlatti invitó a los presentes al encuentro pastoral arquidiocesano a celebrarse el sábado 9 de abril a las 8.30 horas en Bahía Blanca.

Monseñor Montero su vida y sus poesías.

Al ingreso de la Misa Exequial de Monseñor Montero se entregó una secuencia de su vida y alguna de sus poesías.

Bajo el título «El Testigo Fiel».

Sacerdote ejemplar, amigo entrañable del Pueblo de Dios, varón bueno y lleno del Espíritu Santo y de fe.

Nacido en el poblado de San Martín,en Lugo, España, el 17 de setiembre de 1916.

Habiendo emigrado con su familia a la Argentina en 1931-con solo 15 años-ingresó al Seminario San José de La Plata.

Su ordenación sacerdotal fue el 6 de diciembre de 1942 en la catedral de Bahía Blanca, de manos del entonces obispo diocesano, monseñor Leandro Astelarra.

Su primer destino pastoral fue como teniente cura en la parroquia María Auxiliadora, de Punta Alta.En esta comunidad, forjó un lazo social importante, tanto que llegó a escribir el himno de la ciudad.

El 18 de diciembre de 1949 fue nombrado rector y profesor del seminario menor Juan Eliçagaray, ubicado en la localidad de Adolfo González Chaves.

Por su gran labor pastoral, el papa Pablo VI le concedió a solicitud del arzobispo Germiniano Esorto, el título honorifíco de prelado de Honor de su Santidad.

El 25 de abril de 1964 fue nombrado párroco de Nuestra Señora del Carmen, de Coronel Suárez parroquia en la que estuvo hasta el 24 de mayo de 19991, cuando se le encomendó la parroquia Nuestra Señora del Carmen, de Saavedra.

Durante su tiempo en la localidad, llevó a cabo una fuerte promoción del santuario arquidiocesano de «Nuestra Señora de Luján de la Sierra».

Por su iniciativa desde el Viernes Santo de 1996 se viene realizando el Vía Crucis Viviente convirtiéndose en un gran acontecimiento arquidiocesano.

Por razones de salud, a principios de 2003 se trasladó al Hogar Sacerdotal de Bahía Blanca, y luego a la Enfermería Salesiana del Colegio Don Bosco, de la misma ciudad donde falleció.

Algunos de sus poemas:

Contenidos en el triptíco entregado llevan como títulos:Apocalipsis, El Pueblo de Dios, La Familia, Semblanza del amigo, El gran amigo, Semblanza del catequista, Reflejo de Dios, Doctrina, Eucaristía y Virgencita de Luján.

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El arzobispo Guillermo Garlatti y el Padre Sergio Jara oran ante el féretro de Monseñor Montero

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El arzobispo Garlatti presidió la misa exequial.

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Garlatti en la homilia destacó virtudes del sacerdote fallecido.

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El padre Jara en el momento del responso junto al arzobispo bahiense

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Laicos llevaron féretro de monseñor Montero hasta su ultimo descanso

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Descienden féretro a la tumba en la ermita de Saavedra donde descansa monseñor Montero

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A las 12:35 del sábado 2 de abril los restos de monseñor Montero descansan en la ermita. Se observa al arzobispo Garlatti y fieles presentes en la ceremonia